El poeta y editor Francisco Aranguren, que reside en Sevilla y tiene querencias zaragozanas antiguas, publica en su blog dos entradas con sus impresiones de lectura de Las esquinas de la Luna. La foto también está en uno de los posts, entre otras:
- Las esquinas de la Luna:
“Leo el libro de Luisa Miñana, “Las esquinas de la Luna”. He oído decir que es un libro terapeútico, como acto de creación. Sí. Su lectura cura. Es una apertura para abandonar los límites del lenguaje y del discurso lógico, incluso del discurso mismo. Lo discursivo cede su espacio aquí al sueño. El sueño insomne de Luisa está hcho de espasmos de sentido que se revelan de súbito y en sí mismos llevan una luz de evidencia nocturna. No son textos, más bien texturas o relámpagos. Instinto sonámbulo que explora en su propia oscuridad. ” —-> leer más

- Con Luisa en Palermo:
“Seis y media. Sigo perezosamente en la cama. Tengo una llamada en el móvil, pero lo he desconectado, porque estoy en la cama. Estoy escuchando al quinteto de Alain Bédard. El disco lo compré en Palermo, durante la actuación de este quinteto canadiense. Estábamos esa noche última de Palermo, allí, en ese local del puerto donde encontramos jazz en directo, tomando unas copas finales de viaje, cuando ya los otros se habían retirado y sólo quedábamos los dos. Escucho un tema titulado “Toutatoué”, mientras leo un texto de Luisa Miñana, un texto que sucede en Palermo. No quiero contestar la llamada del móvil, porque lo que leo y lo que escucho es esta tarde para mí.
“Invoca el arco iris, invócalo”. La libertad de la infancia: “Esta mujer me mira convencida de haberme conocido. Pero yo voy saltando en los charcos como cuando era niña, con mis botas de lluvia y mi impermeable verde”…”Las aspas del ventilador girando sobre la cama”…y pienso en sus palabras: hay que “hacerle un sitio al aire, contemplar como antaño largamente la tarde”, contemplar largamente el tiempo. Invoco el arco iris, el color de la infancia. “Una canción no basta o sí, según se mire” y escucho esta música soñando con la libertad que Luisa dice (“tener un rato el grifo abierto y caminar desnuda detrás de los cristales”)” —> leer más